
ENCUENTRO INTERNACIONAL: GAUDÍ – El arquitecto de dios
El Museo Pedro de Osma vuelve a abrir sus puertas para ser sede de uno de los más importantes eventos culturales del año. El Congreso Internacional sobre la obra del célebre arquitecto Antonio Gaudí, que se realizó del 9 al 11 de octubre incluyó la exposición de importantes piezas y reproducciones del artista y arquitecto español, traídas desde Barcelona.
SACRO arquitectos junto a la Embajada de España, han logrado la participación de los más grandes expertos y continuadores de la obra del “Arquitecto de Dios”, como ha sido llamado Gaudí por el reflejo de su religiosidad plasmada en sus obras. Entre su rica proyección arquitectónica destaca el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, orgullo de los catalanes y una de las más espléndidas obras arquitectónicas del mundo.
Tras la muerte de Gaudí en 1926, la continuación de la inconclusa Iglesia de la Sagrada Familia ha sido una labor ardua, sobre todo por lo complejo que resulta seguir con fidelidad la inspiración, el estilo y la línea del artista español.
Etsuro Sotoo, el actual escultor de esta magna obra de la arquitectura, tuvo a su cargo la ponencia central del Congreso sobre la “Dimensión Trascendente de la Obra de Gaudí”.
Estuvieron también, el arquitecto Hiroya Tanaka, diseñador de la famosa Colección de Objetos de Gaudí; el arquitecto Mario Andruet, Profesor Asociado de la Universidad de Navarra e investigador en la Real Cátedra de Gaudí; Manuel Almuzara, presidente de la comisión Pro-beatificación del arquitecto.
En el congreso se recordó la inauguración del “Año Gaudí”, en conmemoración a los 150 años del nacimiento del connotado arquitecto.
EXPOSICIÓN
Entre las piezas de la exposición “Gaudí, el arquitecto de Dios” ubicadas en la sala de arte del Museo de Osma destaca un bastidor y dos batientes de puerta del piso principal de la Casa Batlló de Barcelona. Asimismo se expusieron numerosas reproducciones en yeso, como la del ventilador de techo de la Casa Milá y varios dibujos y planos realizados por encargo del Conde Güell para la exposición realizada en París en 1910, entre otras.